Refutan sacerdotes acusaciones del padre Solalinde
24 de Marzo de 2017
Juan Jos茅 Enr铆quez / Orizaba, Ver.
El vocero de la Di贸cesis de Orizaba, Helkyn Enr铆quez B谩ez, solicit贸 al sacerdote Alejandro Solalinde Guerra no generalizar sus acusaciones de omisi贸n eclesi谩stica en el tema de los desaparecidos y asegur贸 que varios sacerdotes de esta zona estuvieron amenazados por conocer este tipo de casos.
Mientras que el presb铆tero Juli谩n Andr茅s Ver贸nica Fern谩ndez, encargado de la Pastoral en la Di贸cesis de C贸rdoba, se帽al贸 que 鈥渄ecir que obispos y sacerdotes no han hecho nada para ayudar a las familias de los desaparecidos es ignorar el trabajo realizado desde tiempo atr谩s; tal vez el padre Solalinde no ha le铆do los peri贸dicos o ignora el trabajo鈥.
脡stas son las opiniones luego de las acusaciones que reviviera el defensor de migrantes al acusar que sacerdotes y obispos de Veracruz sab铆an de la existencia de fosas y no hicieran nada para ayudar a las familias de los desaparecidos, entre ellos, monse帽or Eduardo Pati帽o Lea, obispo de C贸rdoba.
En este sentido, el padre Juli谩n Ver贸nica dijo: 鈥淓n su momento el Obispo de C贸rdoba lo desminti贸 p煤blicamente y lo volver谩 hacer鈥.
Enr铆quez B谩ez expuso: 鈥淓l generalizar siempre implica un juicio equivocado, no se puede realizar una afirmaci贸n categ贸rica a partir de una generalizaci贸n. Las suposiciones no se pueden convertir en afirmaciones, sobre todo si no se tiene conocimiento panor谩mico de una provincia tan grande como es la del estado de Veracruz, que abarca ocho di贸cesis, la de Tuxpan, Xalapa, Papantla, Veracruz puerto, C贸rdoba, Orizaba, San Andr茅s y Coatzacoalcos.
鈥淓stamos hablando de realidades muy diferentes. Tan s贸lo la de Orizaba se compone de tres escenarios diferentes: la sierra de Zongolica, la zona urbana y la campesina. Lo mismo sucede con las otras di贸cesis. Una afirmaci贸n en ese sentido se respeta como suposici贸n, pero Solalinde no puede decir que conozca la realidad y, por lo tanto, no puede englobar en una declaraci贸n, as铆 que incluso es un modo injusto y con un desconocimiento de la realidad鈥.
Indic贸 que en su momento sacerdotes de esta Di贸cesis recibieron amenazas, presuntamente por parte de la delincuencia organizada.
鈥淓n ocasiones los pastores de la comunidad tenemos conocimiento de los hechos porque as铆 nos lo hacen saber los mismos feligreses, pero mucho de eso va en el trabajo interno. Nosotros no podemos estar haci茅ndolo p煤blico, porque tiene que ver incluso con el secreto de confesi贸n鈥.
En tanto que el presb铆tero Ver贸nica Fern谩ndez, quien se ha destacado por su labor activista, lament贸 el problema que hoy se vive en Veracruz, al contar con un fosario sin fin, pero dej贸 en claro que no debe pasarse por alto que es consecuencia de la corrupci贸n e impunidad que priv贸 en administraciones pasadas.
Aqu铆 el fiscal Jorge Winckler Ortiz tiene que dar respuesta a los familiares de los desaparecidos, porque eso es lo que buscan desde hace mucho tiempo y al no tenerla piden su destituci贸n, se帽al贸.
Indic贸 que desde hace tiempo en la Di贸cesis de C贸rdoba se ha acompa帽ado a las brigadas y colectivos en la aplicaci贸n de pruebas de ADN, porque est谩 de por medio la vida de muchos desaparecidos, eso es lo importante, encontrar respuestas y no dividir.
鈥淧or supuesto que jam谩s ser谩n buenas las acusaciones sin fundamento, no es bueno hablar con mentiras鈥, finaliz贸.
SIN SUSTENTO LAS DECLARACIONES DE SOLALINDE: OBISPO DE C脫RDOBA
Los se帽alamientos del sacerdote, Alejandro Solalinde, son juicios temerarios y sin sustento, asegur贸 el obispo de la Di贸cesis de C贸rdoba, Eduardo Pati帽o Leal.
En conferencia de prensa dijo que sus acusaciones son graves y solo confunden y agravian a las Iglesias.
"El d铆a de ayer en los diarios de C贸rdoba y otros medios digitales se publicaron declaraciones que el padre Alejandro Solalinde expres贸 en la ciudad de Xalapa en un foro de la UV, haciendo juicios temerarios sobre una supuesta complicidad perversa de los hermanos sacerdotes de Veracruz y de los obispos de las 8 di贸cesis de la Provincia con los gobernantes de sexenios anteriores y las bandas criminales que tanto dolor y muerte han dejado en las familias. Estas declaraciones y condenas no tienen sustento: son bastante graves y gen茅ricas que confunden y agravian a las Iglesias locales: parecen un juicio sumario para condenar medi谩ticamente: se dan por un hecho situaciones que no sucedieron - al menos - no como el padre Solalinde las narra鈥, se帽al贸.
Asimismo, el prelado neg贸 las acusaciones que le hizo el sacerdote Alejandro Solalinde y afirm贸 que ni 茅l ni otros obispos, ni sacerdotes saben, ni tienen informaci贸n de un lugar concreto de fosas o cuevas donde oculten a personas asesinadas.
Por lo que llam贸 al padre Alejandro Solalinde a aportar pruebas de sus acusaciones ante las autoridades correspondientes, si es que las tiene.
Ante eso, el obispo de C贸rdoba se dijo tranquilo y dispuesto a cooperar si es requerido por alguna autoridad.
鈥淢i intenci贸n no es generar pol茅mica, sino defender la verdad, de modo que conoci茅ndola, quienes me han comentado su rechazo e indignaci贸n por los juicios del padre Solalinde, puedan tener una visi贸n objetiva y contextualizada con fundamento鈥, agreg贸.
El obispo se帽al贸 que se le reconoce la labor que el presb铆tero ha realizado a lo largo de su ministerio sobre todo acompa帽ando el drama de los migrantes centroamericanos y mexicanos, pero en lo que no coincide es en la postura un tanto maniquea o simplista, seg煤n la cual, solo los que trabajan a su estilo son valiosos, mientras el resto queda anulado o despreciado.
"Como si solo unos fueran los buenos y valientes, mientras los dem谩s ser铆an los malos, mediocres, adem谩s de cobardes, o incluso c贸mplices鈥.
A la vez reconoci贸 que s铆 hubo un encuentro con el padre Solalinde en el puerto de Veracruz el 21 de junio de 2011, y record贸 que: 鈥渆n ella reflexionamos sobre el apoyo que daban los albergues de migrantes y sobre las vejaciones sufridas por ellos en su penoso camino. Tambi茅n nosotros compartimos nuestras propias experiencias al respecto. Yo no recuerdo que hubiese alg煤n reclamo de su parte hacia nosotros los obispos, antes bien fue un compartir solidario tanto sobre los migrantes como por su persona que entonces hab铆a sufrido amenazas. El mismo nos pidi贸 no hacer p煤blico su encuentro con nosotros y entend铆amos que era justificado por la prudencia de cuidar su seguridad e integridad f铆sica鈥.
鈥淧ero lo que s铆 creo poder asegurar es que ni yo, ni alg煤n otro hermano obispo sab铆amos, ni tampoco ahora tenemos informaci贸n alguna de un lugar concreto donde se oculten cuerpos de personas asesinadas. Por eso hace m谩s de un a帽o, expres茅 a los medios que yo no podr铆a dormir tranquilo una noche sabiendo de la ubicaci贸n de una fosa, y no lo hubiese denunciado ese mismo d铆a a las autoridades y a los medios. Ha sido m谩s bien el padre Solalinde quien expresamente ha dicho a los medios que 茅l ya sab铆a de un lugar concreto, pero que no lo revelaba a la prensa porque, se negaba a 鈥渄ar a conocer el lugar donde se encuentran las fosas comunes, para que el gobierno no limpie las evidencias鈥.
Sobre las acusaciones hechas a los obispos de ser c贸mplices por supuestamente saber y no haber denunciado a tiempo, el obispo de C贸rdoba dijo: 鈥渃onsidero de que el padre debe reflexionar y rectificar sus acusaciones: Los obispos no sab铆amos ni sabemos sobre localizaci贸n alguna de fosas o lo que sea. Por lo tanto no solapamos a nadie. Mucho menos por supuestos favores de los gobernantes. Por su parte, 茅l s铆 ha repetido conocer al menos de un lugar, y al parecer a煤n no ha denunciado su ubicaci贸n. Quiz谩s 茅l tenga razones v谩lidas para no hacerlo, sea por no exponer la vida de otras personas o porque no le tiene confianza a las autoridades.
Puedo comprender esto: no lo juzgo, ni lo condeno, tampoco atribuyo su silencio a favores o intereses que quisiera conseguir. Yo respeto su conciencia y sus decisiones, pero tambi茅n le pido respete las de nuestros hermanos en el sacerdocio y la de los pastores de la Iglesia鈥.
El obispo aprovech贸 para llamar a la feligres铆a a luchar desde todos los frentes contra el mal, la violencia y la corrupci贸n.
鈥淛unto al anuncio del Evangelio, tenemos tambi茅n que denunciar lo que va contra el proyecto de Dios. Tambi茅n yo he denunciado en repetidas ocasiones en homil铆as, catequesis y con los medios, de que es una contradicci贸n llamarnos cristianos y permitir que estemos llorando semana tras semana los secuestros, los baleados, los desaparecidos y los j贸venes coptados por el narco y la delincuencia.
"Tambi茅n he denunciado desapariciones forzadas y he tenido que intervenir pidiendo respeto mutuo entre militares, campesinos, y otros cuerpos de seguridad p煤blica. Con frecuencia a final de las confirmaciones, exhorto a los padres de familia a prevenir que sus adolescentes caigan presos del narco y el dinero f谩cil. Me consta que hermanos sacerdotes tambi茅n lo hacen鈥.