Plaza Caracol

24 mil 653 jóvenes quedarán fuera de la UV

Helí Herrera



Por Helí Herrera Hernández.
plazacaracol@hotmail.com
Twitter: HELÍHERRERA.es
No es privativo de nuestra máxima casa de estudios, lo es de toda la educación media superior y superior en el país, desde que los gobiernos neoliberales tomaron el poder a partir de la segunda mitad del gobierno de Miguel de la Madrid en 1985, cuando empezaron a incumplir el mandato del artículo tercero constitucional de otorgar un educación de calidad a todos los jóvenes y señoritas del país, de manera gratuita.

La elitizaron, la empezaron a volver prohibitiva para grandes capas sociales cuando empezaron a recortarle recursos públicos. Es decir, en lugar de aumentárselos empezaron a quitárselos, contrario a lo que los países industrializados hacían que era, acercarse lo más posible al ocho por ciento del Producto Interno Bruto que recomienda la Organización de la Naciones Unidas a través de la Unesco. (20 por ciento de su presupuesto de Egresos).

La diferencia allí está, Japón, Alemania, Francia, China, Canadá, Australia, Bélgica y Holanda, entre otras naciones, han avanzado en desarrollo social y humano gracias a los grandes descubrimientos tecnológicos que han acelerado los procesos productivos, obtenidos en las aulas, por alumnos y alumnas a las que El Estado les ha cumplido con esa conquista social: la de tenerla de manera gratuita, sin restricción alguna y además, de calidad.

Pero acá, en el México de >al revés<, las quitas presupuestales han hecho que nuestras universidades públicas no crezcan en infraestructura, en laboratorios, en aulas, en material didáctico y en maestros mejor calificados y hoy día, ya no son capaces ni de admitir a todos y todas los y las alumnas que desean cursar sus carrera en ellas, porque sus padres no están en la posibilidad económica de pagarles una universidad privada, así sean patitos, y son rechazad@s, condenándolas a buscar alternativas que en muchos de los casos resultan peor.

Para ejemplo, el local: Este año solicitaron su ingreso a la Universidad Veracruzana 40 mil 979 jóvenes para competir por los 16 mil 326 espacios que ésta ofrece para sus planes de licenciatura, lo que se traduce que 24 mil 653 estudiantes quedarán fuera de la máxima casa de estudios en Veracruz. Esta cifra es superior a la del año pasado en más de 6 mil aspirantes, dado que en 2016 fueron 36 mil 204 los que intentaron acceder a esta institución, siendo el área de ciencias de la salud la que mayor demanda de aspirantes registró para este 2017 con 14 mil 919 solicitudes, siendo que la oferta de la UV es de apenas 2 mil 841 lugares, traduciéndose en el hecho que los preparatorianos que
presentaron hoy domingo el examen solo tendrán apenas un 19 por ciento de posibilidades de ingresar (casi la mitad de los y las estudiantes rechazados pertenecerán a las carreras de esta área de formación).

Y en ese tenor se encuentra el área Económico-Administrativa, que recibió 8 mil 840 solicitudes de ingreso y solamente oferta la Universidad 4 mil 613 lugares (50 por ciento de los jóvenes y señoritas serán rechazados), El área Técnica recibió 8 mil 154 solicitudes y la máxima casa de estudios de Veracruz admitirá a 4 mil 32 jóvenes (ídem). Siendo las áreas de Artes y Biológica-Agropecuaria las que más alumnas admitirán; la primera recibió un mil ciento catorce solicitudes e ingresarán 449, mientras que la segunda entregó fichas a mil 925 aspirantes y recibirá a mil 215.

Este hecho lamentable es producto del modelo económico, en donde los gobiernos ajustan a la baja el presupuesto federal los servicios de salud y educación, pero sin rubor alguno siguen pagándole a los banqueros cada año más dinero de capital e intereses (en 2015 Hacienda pagó 10 mil 950 millones de pesos, mientras que en 2017 pagaremos 35 mil 850 millones por el Fobaproa, como si todos ellos no hubieran obtenido ganancias el año pasado, por 107 mil millones de pesos, un promedio de 8 mil millones de pesos por cada banco establecido en nuestro país), y a las grandes empresas como Televisa, Peñoles, y diversas cerveceras, entre otras muchas empresas les condonan miles de millones de pesos en impuestos, que bien podrían ser aplicados a estos dos sensibles rubros, primordialmente el educativo que es, el que ha sacado a los pueblos del subdesarrollo.

De allí la importancia de aprovechar las elecciones de 2018 y VOTAR (de darles una patada), a los políticos y partidos políticos que han abrazado, defendido e impulsado al neoliberalismo en México porque en 30 años de tenerlo solo ha dejado escombros, ruinas de lo que fue México con “el milagro mexicano”. No debe dársele ningún voto al PRI, al PAN y sus partidos satélites como el verde, el panal, encuentro social y hoy, lamentablemente, hasta el PRD.

En nuestras manos estará el que las cosas cambien y podamos construir un país con oportunidades para todos, y que estas terribles pesadillas que hoy vivimos queden solo como eso.

Los ingresos a las universidades deben ser privilegios, derechos generales, nunca más filtros para rechazar y matar la esperanza de decenas de miles de jóvenes mexicanos a quienes se les trunca soñar con un futuro profesional.