Amigos, siempre he sido partidario de la idea de que un auto cumple dos propósitos: El primero y más básico es el de llevarte de un punto A a uno B. El Segundo, es cómo lo va a hacer.
Tomando eso en consideración no podemos juzgar un auto con la misma bara por que no tendría sentido y eso justo es lo que vamos a hacer hoy.
El Mazda MX-5 se actualizó en su cuarta generación en el 2019 con lo que busca seguir siendo el auto convertible más vendido en el mundo con más de un millón de unidades. Como saben, soy un fan de la marca igual que varios miembros de mi familia, pero les aseguro que ninguno de ellos compraría uno de estos más que yo.
Y no es por que sea un mal auto, todo lo contrario, simplemente hay que entender su propósito.
El MX-5, también es conocido como Miata, ese nombre que ya creó su propia fama en el mundo automotriz y quien es conocedor, no puede evitar sonreír cuando escucha ese nombre.
Tenemos autos que están diseñados para llevar pasajeros de la manera más cómoda posible, otros para atravesar los terrenos más inhóspitos. El MX-5 busca satisfacer el gusto de aquellos que quieren un auto de gran manejo y divertido, solamente eso.
El MX-5 es desesperadamente impráctico. No hay espacio para casi nada, pero donde unos ven problema nosotros vemos una ventaja, ya que evitas cargar con más peso. Parte de su personalidad es gracias a que pesa muy poco y lo poco que tiene lo distribuye muy bien. De la misma manera, su centro de gravedad es más bajo y esto lo ayuda a ser muy estable.
Al ser un auto ligero no necesitamos mucha potencia, sino saber entregar la que tenemos. Para eso contamos con un motor de cuatro cilindros 2.0 de tecnología Skyactive, de 181 caballos de fuerza y 151 libras pies de par que vienen acoplados a una caja manual de 6 velocidades. Este motor atmosférico está configurado para que puedas elevar las revoluciones hasta las 7500 y después cambies de velocidad.
Además de esto, la potencia se manda a las llantas traseras lo que aumenta la diversión si desconectamos los sistemas. Lamentablemente no podemos driftear porque esta unidad ya casi no tiene llantas y me las podría echar si me gana la adrenalina, y con eso de que el MX-5 no cuenta con llanta de refacción, pues ¿Para que le jugamos no?
De lo que sí les puedo hablar es que con los sistemas activados es muy estable, la dirección es precisa y comunicativa. De verdad sabe como pegarse al pavimento. La receta es de lo más efectiva en cuanto a deportividad se refiere pero para agregar un poco de drama también le podemos retirar el techo.
También, para ahorrar peso y tiempo tenemos un sistema mecánico con el que podemos bajar el techo de una manera sencilla y tan rápido como tengas la habilidad.
Esto ayuda mucho con la atmósfera general del auto, en la que también contamos con excelente calidad en los materiales, un diseño atractivo y aunque no lo crean, suficiente comodidad para los dos pasajeros.
El MX-5 I-Sport, que es el que tenemos a prueba, tiene un precio de $388,900.00 y es uno de los deportivos más divertidos y accesibles actualmente en el mercado. Tiene una excelente relación precio/sonrisas.
Alguna vez me preguntaron ¿Cuál es el Mazda que tu te comprarías? Y sin chistar, respondería una y otra vez que el MX-5. Sí, es un auto egoista e impráctico, pero a mi lo que me emociona es el manejo. Si lo adquieres, debes que estar consciente de sus limitantes, pero por otro lado tiene un buen manejo en ciudad y carretera con excelentes consumos de gasolina, lo que cual se agradece.
Lo que más me gusta del MX-5 es que, en un mundo en donde los autos buscan ser un poco de todo y a veces se quedan a medias con sus propósitos, este cumple a la perfección con el suyo.