La Columna

No se pueden cancelar las deudas de un gobierno

Fanny



-Coparmex-Xalapa espera la respuesta definitiva
-Operaron de urgencia al diputado Sergio Hernández
-De lo que uno se entera, sin querer, en el café
No se pueden cancelar las deudas de un gobierno
Las deudas del gobierno son institucionales, lo que significa que al concluir una administración se tiene que continuar con la obra pública (todas las construcciones), o los trabajos de servicios que se hayan contratado con las diversas empresas y por supuesto pagar lo que quede pendiente.
Por esa razón existen los contratos y los empresarios no tienen por qué saber qué es lo que se hizo con ese dinero, si lo “licuaron”, si se lo llevaron o lo desviaron, los empresarios son ajenos a esa situación que se vive de manera recurrente en los gobiernos.
Quien recibe la administración de un gobierno, sabe de antemano cual es la situación que prevalece, como lo que está viviendo el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares con la deuda que le dejó Javier Duarte de Ochoa. Lo mismo le va a suceder al próximo gobernador que se va a encontrar con una enorme deuda que se estima se pagará en 360 meses.
La fractura financiera que viven muchas empresas veracruzanas es debida a que le dieron y le dieron servicios al gobierno; construyeron edificios e instalaciones deportivas y muchos de esos empresarios siguen esperando que les liquiden lo que les adeudan.
Desde hace un año, siendo gobernador Duarte de Ochoa ya se hacían enormes filas de acreedores en la Secretaría de Finanzas y Planeación, exigiendo esos pagos.
Ahí hubo discusiones, gritos, ofensas y todo porque daban una fecha para hacer el pago, algunos de esos empresarios venían de municipios muy lejanos y con la misma tenían que regresarse, ya no había liquidez.
Hombres y mujeres reclamaban los pagos porque la deuda se había acumulado.
Los servicios los siguieron prestando bajo la promesa del pago y con la esperanza de recuperar ese dinero, sostuvieron sus plantillas de trabajadores, pagaban la luz, la renta de los inmuebles y otros servicios pidiendo prestado para cubrir esos compromisos. Se acabó el año 2016 y no pudieron recuperar esos montos que en algunos casos son millonarios.
Muchas de esas empresas quebraron, se hundieron en deudas y despidieron a los trabajadores.
Llegó el gobierno del cambio y algunos pensaron de manera optimista, que ahora si les harían efectivas sus facturas, pero ya pasaron 9 meses y nada de nada.

Coparmex-Xalapa espera la respuesta definitiva
Dice el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Xalapa, Luis Sánchez Ávila, que la deuda que mantiene el Gobierno del Estado con los empresarios no se puede desaparecer, pues es una deuda institucional.
No se pueden borrar de un plumazo las deudas.
El gobierno actual no se puede desligar de ese compromiso.
“Hay contratos, está registrada la deuda pública. Yo pienso que es una mala apreciación de la noticia que se ha dado”.
La información acerca del desconocimiento de las deudas se esparció el fin de semana, pero con el huracán, el sismo y el “Yúnete” se perdió pero siendo de especial interés de los empresarios veracruzanos se vuelve a retomar y seguramente se va a insistir hasta escuchar la voz oficial que explique cuál va a ser el procedimiento.
El presidente de la Coparmex detalló que “En el código financiero del estado de Veracruz también está considerado el porcentaje
para librar del presupuesto para adeudos de años anteriores”.
Los empresarios conocen de finanzas, conocen de procedimientos fiscales, por lo que Sánchez Ávila dijo que habría que cuestionar al Gobierno del estado, con el porcentaje de recursos del presupuesto que establece el Código Financiero en el estado para el pago de adeudos de años anteriores.
“Se tienen promesas de algunos secretarios que se va a tener una reunión con el Gobierno en los próximos días, pero hasta que no se tenga no podemos hacer nada. Que nos digan si nos van a pagar o no”, dijo tajante el dirigente empresarial.
Después de las incautaciones que se han realizado de los bienes que se dijo eran de Duarte de Ochoa, sería bueno saber en qué se aplicaron si es que así se hizo, de lo contrario se debe explicar que se ha hecho con esos bienes inmuebles y esas obras de arte que nadie sabe dónde se encuentran ahora.
Buscando alternativas para cubrir las deudas y reactivar la economía veracruzana, de ahí se podrían cubrir parte de los adeudos y apagar esa llama que es una amenaza después de que se difundió la noticia que por decreto no se pagarían las deudas de la administración anterior.

Operaron de urgencia al diputado Sergio Hernández
Si no han visto que se presente en sus oficinas el diputado Sergio Hernández Hernández, es porque de urgencia tuvieron que someterlo a una cirugía de vesícula biliar el martes pasado, afortunadamente se recupera muy bien gracias a su juventud.
Por esa razón lo está cubriendo el diputado panista Juan Manuel Unanue Abascal, a quien se le mencionó como quien podría relevarlo en la presidencia de la Junta de Coordinación Política (jucopo).
Por cierto, los diputados de Morena no van a ceder nada y nadie los va a detener hasta lograr esa famosa comisión, que debe ser muy importante porque los panistas la abrazaron con mucha fuerza para que nadie se las quite, pero falta ver lo que dice la ley y según trasciende el reclamo lo harán llegar los morenistas hasta la Suprema Corte de Justicia.
Si el PAN tiene la razón ahí se va a demostrar, de lo contrario, podría suceder lo mismo que con el “Yúnete”, le midieron el agua a los camotes y se quemaron.
De fallar la Suprema Corte a favor de los diputados de Morena, solo se exhibirían los diputados del PAN y entonces si cuidado porque les buscarían todas las travesuras que hayan hecho con esa, insisto, famosa Comisión.
Dicen los abogados “es mejor un mal arreglo que un buen pleito” y esa frase deberán ponderarla los necios panistas, que a pesar de que les han leído los artículos que tienen en contra, insisten en mantenerse y algunos dicen que tienen la presión de su jefe. Vaya usted a saber.

De lo que uno se entera en el Café
Estuve en el café por la mañana de este miércoles y algunos de los comentarios que escuche fueron los siguientes:
Que ya acabó con su carrera política.
Que fue mucha la desesperación al aceptar solo dos años.
Que el presidente ahora si se molestó y se abrió.
Que Miguel Ángel Osorio Chong pintó su raya.
Que nadie se le puede acercar porque anda de muy mal humor.
Que los titulares de las dependencias se mimetizan para pasar por alto.
Que quien sabe cómo vayan a terminar las cosas