Nada Personal

Gaby Arango suma en Túxpam

J.M. Pasado



Es la hora de la mujer.
Aunque Raúl Ruiz Díaz, presidente municipal de Túxpam, pertenece nominalmente al PRI, parece estar cargando los dados de la elección del 4 de junio a favor del candidato independiente, Everardo Gustín, empresario exitoso, como Donald Trump, y también parecido a éste en su estilo muy echado pa`delante y sobrado de recursos como para financiar una campaña, pero no muy decidido a mermar sus depósitos bancarios. Lo ganado y ahorrado en años no se arriesga. Apuesta a sumar inversionistas que lo hagan por él, a cuenta de futuras oportunidades de renta si se le hace la alcaldía que en el pasado ocuparon Pericles Namorado Urrutia, Miguel Basáñez Sorcini y el ingeniero Julio Deschamps, garbanzos de a libra. El cínico, perdón, síndico municipal Javier Benítez Ponce, Patas Verdes, ya subió al Facebook una foto donde le está levantando la mano de triunfador.

Raúl, en sus comienzos buen muchacho, fue encumbrado por su amigo Alberto Silva Ramos, bad man escogido fallidamente por el gobernador Javier Duarte de Ochoa como su sucesor. Pero, como decía don Adolfo Ruiz Cortines socarronamente, lo derrotó el pueblo y no alcanzó la candidatura. A Raúl no se le da la vocación política, pero tiene buen ojo para los negocios y en los últimos cuatro años ha acumulado una buena cantidad de ranchos e inmuebles. Ha tenido buena suerte, pero lo agobia el temor de que pronto le exijan justificar los exorbitantes adeudos del ayuntamiento, los propios y los del Cisne, convertido ahora en avestruz, según Ángel Álvaro Peña. No sabemos en qué funda su confianza en que Everardo Gustín lo protegería, si acaso ganara.

Los demás candidatos no están mancos. Juan Antonio Aguilar Mancha, visto con simpatía por empresarios constructores de Poza Rica, por ejemplo, es nada menos que primo hermano de Pepe Mancha, líder estatal del PAN que lo postula, y dedo chiquito del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien por su parte ya enfiló a dos de sus hijos hacia la candidatura para gobernador, el año próximo, Miguel Ángel II y Fernando. Otros dos Yunes, Pepe y Héctor, están en la lista de aspirantes del PRI. Muy difícil será que no se
apellide Yunes el gobernador de sustituya al actual Yunes. Fidel Herrera se ha de estar retorciendo de rabia en el Infierno, donde seguramente se encuentra, pues había prometido que mientras viviera ningún Yunes sería Gobernador de Veracruz.

La verdad es que el aparente empuje de Morena no se siente todavía en el norte, quizás porque Javier Duarte no está en condiciones de oxigenarla desde la cárcel, como cualquier narco hace con sus negocios, manejándolos a distancia, en la comodidad de su celda suite spa. La gente ignora todavía que su candidato se llama Genaro Ibáñez Martínez

Y el PRD, resentido por la decadencia en su cúpula, insiste en esa alianza contra natura que hace con el PAN.

Ese panorama favorece al PRI, con la única candidata mujer en esta contienda, Gabriela Arango Gibb, sobrina del asesinado director de La Opinión de Poza Rica, Raúl Gibb, y vinculada con estimadas y distinguidas familias tuxpeñas: Arango, Quintero, Guerrero. Empresaria, Gaby es madre divorciada, con el primogénito nacido allí mismo, donde reside y maneja sus negocios, y tiene buena imagen con las mujeres en general, que conocen su paso por la Legislatura y su disposición en participar de distintas maneras en el mejoramiento de la vida familiar en el puerto. Además, Gaby, como toda su familia, tiene una larga y correcta amistad con el gobernador Yunes, y ha sabido ampliar sus relaciones con el mundo de los negocios en Veracruz.

Gaby sería la primera presidenta municipal elegida de Túxpam, que hace 20 años tuvo una mujer de alcaldesa, doña Marta Silvia Sánchez de Orta, sustituta de don Pedro Hernández Maldonado, padre del banquero tuxpeño Roberto Hernández Ramírez. Marta Silvia vive dignamente y disfruta del reconocimiento de sus paisanos. Además, Gaby ha formado un trabajador y profesional equipo para conducir su campaña, que comenzó con el aplaudido acierto de escoger como candidata suplente a una mujer dedicada desde hace años al trabajo seccionar, la estimada doña Belén Reyes Hernández, de Alto Lucero, en el poniente de Túxpam.

Es la hora de la mujer.