Nada Personal

Los acuerdos de Duarte y el Peje

J.M. Pasado



Por lo pronto, una cosa es real, el pueblo veracruzano quiere que le regresen todo lo que se robaron y que Duarte y su pandilla sean detenidos y llevados a la cárcel
Vamos a suponer que efectivamente el crecimiento de Morena en Veracruz se debió a un pacto entre Andrés Manuel López Obrador y Javier Duarte de Ochoa, lo que lo colocaría en los cuernos de la luna, en caso de que el Peje ganará las elecciones municipales y más aun la presidencia en el 2018.

Ahora si, como dicen: los carniceros de hoy serán las reses del mañana. Y no es que Duarte y su pandilla no hayan atracado hasta saciarse de las arcas estatales, pero en política los pactos y los acuerdos, son oro molido.

Por eso es poco creíble que obliguen a Duarte a despotricar en contra de López Obrador, quien lleva delantera amplia en Veracruz para agenciarse el mayor número de alcaldías y va punteando para la presidencial del próximo año, que es lo que en realidad les preocupa a los rojos y a los azules y muy en especial al inquilino de Los Pinos, Enrique Peña Nieto.

A estas alturas son pocas las probabilidades de que en caso de que Duarte, trate de empinar al Peje, la gente se chupe el dedo.

Es más, en video publicado en su Facebook, el dirigente nacional del Movimiento de Regeneración Nacional ya se amarró el dedo antes de cortárselo advirtiendo que las declaraciones que puede hacer el ex Gobernador de Veracruz son parte de una estrategia pactada entre el PRI y el PAN, incluida su candidata al gobierno mexiquense, Josefina Vázquez Mota, quien “se vendió” con los mil millones de pesos que ha recibido del gobierno, precisa el tabasqueño.

Y es que, por ningún motivo priistas y panistas permitirán que Andrés Manuel, alcance la mayoría de triunfos, primero en Veracruz, estado estratégico para las elecciones del 2018, y luego para la pelea por la presidencial en donde ahora si se nota que el pueblo mexicano le dará el voto de confianza a López Obrador, cansado de los malos gobiernos del PRI y del PAN, que se debaten entre la corrupción y la impunidad.

Por eso es que en el supuesto de los casos que Duarte haya apoyado a Morena en el 2016, si el Peje triunfa en el 2018, a muchos, incluyendo a Miguel Ángel, se les estaría volteando la tortilla, y en una de esas, hasta queda libre el ahora detenido en tierras guatemaltecas.

La otra es que en efecto existan pruebas contundentes de que Duarte haya entregado millones a Morena, a través de sus personeros y que los tengan agarrados de las anginas, porque se le caería el triunfo al tabasqueño que tanto ha pregonado la honestidad y la transparencia.

Por lo pronto, una cosa es real, el pueblo veracruzano quiere que le regresen todo lo que se robaron y que Duarte y su pandilla sean detenidos y llevados a la cárcel.

Así que no se cuelguen medallitas, hasta que no concluyan el trabajo de hacer vomitar a esta bola de ladrones todo lo que no les pertenece. Ese es el clamor de un pueblo hundido en una espantosa crisis que los tiene contra la pared perdiendo hasta el patrimonio familiar.

NO MARCHEN

Digan lo que que digan quienes bien lo quieren y hasta galán les parece, el ex gobernador Javier Duarte de 8ª se ve bastante maltrecho, aunque sonriente,
en las fotos que le tomaron inmediatamente después de su detención en Guatemala, el sábado 15. El reo -antes pulcro con su imagen- se ve despeinado, con el rostro grasiento, la barba incipiente y una sonrisa que oculta su verdadero estado de ánimo tensionado por la incertidumbre. Están en las primeras planas de los diarios y páginas web. Inevitable que así sea cuando, por muchas componendas que se hayan armado, nunca se sabe realmente cuál será el desenlace: Trágico, cómico, decepcionante, triste, satisfactorio, justo, injusto, burlesco, tramposo. Duarte está en la más profunda sima en que un hombre puede caer de pronto desde la cima. No queremos hacer retruécanos. Vea todas las fotos y júzguelas por usted mismo. Sólo cuide de no confundir algunas, impecables, publicadas junto a las otras, pero que corresponden al ilustre delincuente en sus días de gloria disfrutando de todo el pinche poder, como decía su maestro Fidel Herrera Beltrán, que todavía no sale en su defensa, y quien tiene la pena de ver a un Yunes de gobernador, lo que dijo que no vería vivo. Y quizás verá a más, pues andan por allí otros cuatro detrás de la silla que ocuparon Teodoro Dehesa, Adalberto Tejeda, Heriberto Jara, Miguel Alemán Valdés, Adolfo Ruiz Cortines y Patricio Chirinos Calero. Nomás… ¿Por qué se atasca México en un complicado, largo y tedioso proceso de extradición con Guatemala cuando podía haber sugerido la expedita deportación de Javier Duarte, en vista de que entró clandestinamente por tierra a ese país y ya adentro utilizó pasaportes y otros documentos falsos? Francamente, no vemos justificación para la fama de talentosos que tienen el procurador Raúl Cervantes Andrade, el canciller Luis Videgaray Caso y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Bueno, éste último no tanta: nada mucho de muertito. Se hace como el tío Lolo, tontito solo...
Ni la jarra de té de Tila que se bebe casi a diario ha podido controlar los nervios y las angustias que sufre Tarek Abdalá, el súper ex tesorero de Javier y de Karime, que dispuso a su antojo de millones de pesos para entregarlos a sus patrones. Por eso es que el jefe de la mafia que atracó a Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, le concedió la diputación federal para protegerlo de que lo atrapen y hable de las barbaridades que cometió con el dinero de los veracruzanos. Sin embargo, ahora con la caída de su jefe Duarte y la desgracia social y política de Karime, se hace necesario que Tarek pierda el fuero y se enfrente a la justicia para acompañar a Mauricio Audirac y al “Gordo” Valencia, en el reclusorio de Pacho Viejo. Tarek fue uno de los principales artífices de lo que se robaron los duartistas y tiene que pagar por eso… Duarte, no tiene perdón de Dios, decir que no tiene dinero para contratar los servicios de un abogado en Guatemala, cuando a su familia la trasladó de Toluca en jet privado para reunirse con ellos en el lujoso hotel guatemalteco de cinco estrellas. Si algo sabe dominar a la perfección Duarte, es la mentira, que fue su bandera durante los últimos tres años de su gobierno, cuando perdió el piso y la dimensión de un poder que lo volvió loco… Nos vemos mañana.