Plaza Caracol

De tumbo en tumbo

Helí Herrera



Tiene un revés anunciado por el propio Secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, quien anunció que las discusiones con sus pares de Canadá y México sobre el TLCAN podrían iniciarse hasta finales de este año, y no como lo prometió su amigo el presidente norteamericano el mismo 20 de enero.
Los primeros 65 días de gobierno del magnate de las construcciones Donald Trump han sido una clara muestra de inoperancia gubernamental para el país más poderoso bélicamente de la tierra. Sus promesas de campaña en todos los aspectos han resultado un fracaso y así, el sueño de la minoría norteamericana que voto por él, los empieza a llevar al desencanto pues han ido cayendo una a una las bravocunadas racistas, económicas, de superpotencia que les ofreció de ser el presidente de Estados Unidos.

Lo explico: Las órdenes ejecutivas migratorias que firmó desde el primer día de su mandato han sido suspendidas por órdenes de jueces que las han dejado en suspenso hasta en tanto no se litigue el fondo de las mismas, es decir, si no son contrarias a las enmiendas (artículos) de la Constitución estadounidense.

Mientras, todos los ciudadanos de los países declarados por Trump non gratos siguen desembarcando en los puertos aéreos y marítimos de ese territorio, lo que se convirtió en el primer fracaso de su administración, a pesar de todas las rabietas que le vimos y oímos en los medios de comunicación en contra de las autoridades que las dictaminaron.

Más adelante y en relación al mismo tema, precisamente cuando las policías migratorias empiezan a detener, con el propósito de deportar, a todos aquellos estudiantes indocumentados que amparados por un decreto del expresidente Barack Obama tenían derecho de permanecer en Estados Unidos mientras estudiaran, los senadores afines al partido demócrata presentan una iniciativa en la Cámara de lo que forman parte no solo para detener las detenciones-deportaciones de los conocidos “dreamers”, sino para legalizar su estancia en ese país, instancia que por lo menos, ya le dio entrada a la misma.

El tema del muro no ha sido menor. A su cantaleta como candidato de –México va a pagar el muro-, y ratificado desde el primer día de su mandato cuando llegó alertar que podría ser a través de un impuesto especial sobre las exportaciones de México, los personeros de Donald Trump han reconocido ya públicamente que México no pagará por el muro y que los más de 12 mil millones de dólares que costará tendrán que salir de los impuestos que pagan sus ciudadanos, lo que no tiene contentos a muchos que lo vitoreaban en sus mítines cuando hablaba del tema.

Sin embargo, las malas noticias para Donald Trump no quedan allí y esa otra promesa de campaña relativa a que desde el primer día de su gestión iba a iniciar la revisión del NAFTA (Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México), porque solo ha beneficiado a nuestro país y ha perjudicado al suyo, y que de ser necesario USA se saldría de él, ya también tiene un revés anunciado por el propio Secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, quien anunció que las discusiones con sus pares de Canadá y México sobre el TLCAN podrían iniciarse hasta finales de este año, y no como lo prometió su amigo el presidente norteamericano el mismo 20 de enero.

Esta determinación seguramente viene precedida del análisis que este multimillonario, registrado en la lista de Forbes como uno de los hombres mas ricos del mundo, ha venido haciendo con miembros de su equipo y se han percatado que el TLCAN es todo lo contrario a lo dicho por Trump, derivado de las estadísticas que arroja.

El año 2013
aproximadamente 14 por ciento de las exportaciones estadounidenses fueron a México, que es más de lo que fue a Brasil, Rusia, India y China en conjunto. De hecho México compra mas bienes estadounidenses que el resto de los países de América Latina juntos, y mas que Francia, Alemania, los Países Bajos y el Reino Unido en conjunto.

“”Al unir las economías de Canadá, México y Estados Unidos, creo lo que hoy es un mercado regional de 19 billones de dólares (19 millones de millones) con unos 470 millones de consumidores. Unos 6 millones de empleos en Los Estados Unidos dependen del comercio con México y otros ocho millones del comercio con Canadá””, escribió Carla Hills para Foreign Affaire, entre otros muchos argumentos para que su nación no se salga del NAFTA, y que seguramente esta tomando en consideración Wilbur Ross, para haber tomado la determinación de aplazar la promesa del presidente norteamericano de revisar desde el primer día de su gobierno el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, México y USA.

Pero, los tumbos del expatrocinador de los concursos Miss Universo no quedan allí, al contrario, éstos se vienen profundizando a grado tal, que las diferencias con sus compañeros representantes (diputados) y Senadores de partido, el republicano, ya se manifestaron cuando hicieron que Donald Trump retirará del Congreso Estadounidense su iniciativa para desconocer el ObamaCare dado que no contaba con el número de representantes que se requerían para hacer lo que pretendía Trump.

Ya lo había escrito en este mismo espacio hace seis semanas cuando afirmé que los representantes (diputados) y senadores norteamericanos representan los intereses de los grandes monopolios y trusts yanquis, y entratándose de los laboratorios farmacéuticos éstos iban a protestar con energía frente a la iniciativa de desconocer el ObamaCare, como sucedió vergonzosamente para Donald Trump al pararle esa iniciativa sus propios compañeros de partido.

El colofón vino a ser el trato déspota, prepotente y misógino de Trump frente a la primera ministro alemana Angela Merker, cuando al termino de sus pláticas, en público, frente a cientos de representantes de la prensa nacional e internacional se negó dos veces a estrecharle la mano, en un acto no solo de descortesía diplomática, sino de misoginia pura que no oculta ni en esos niveles y que le traerán problemas serios no a Trump, sino a los estadounidenses en sus relaciones con esta nación germana que se ha convertido en la locomotora que empuja las economías de Europa.

66 días de gobierno de Donald Trump que no se han manifestado en un solo acuerdo trascendental para mejorar la economía estadounidense, ni para sanar las heridas que dejo su discurso de campaña y sus primeras acciones de gobierno. Si algo requería la sociedad norteamericana era sanar sus heridas internas ocasionadas al tener al segundo presidente de Estados Unidos que aún perdiendo la elección alcanza, por sus mecanismos electorales la Presidencia de ese país. Trump ni siquiera ha reparado en ello, que fue electo presidente por la minoría de los ciudadanos norteamericanos.

De allí que hoy se hable en los lugares de concurrencias públicas Estadounidenses de que Donald Trump, si acaso, durará solo dos años en el presidencia, porque al parecer, su suerte ya esta echada.