Alma Grande

El turismo olvidado de Veracruz

Ángel



El turismo en este momento es una de las pocas actividades que pueden echar a andar la maquinaria financiera de la entidad y asentar esta responsabilidad en una dirección general sería tanto como regresar a Veracruz a una dimensión menor, a ubicarlo en el pasado, cuando no existía conciencia sobre la trascendencia de esta actividad
Cada salario en las dependencias que promueven el turismo es una inversión redituable. Países como México cuentan con polos naturales de atracción para el visitante nacional y extranjero. Y estados como Veracruz, tienen, por sí solos, un atractivo adicional, sobre todo en materia de turismo ecológico del que se sienten tan atraídos los visitantes europeos, que son los mejores para atraernos divisas por ese concepto.

El turismo en este momento es una de las pocas actividades que pueden echar a andar la maquinaria financiera de la entidad y asentar esta responsabilidad en una dirección general sería tanto como regresar a Veracruz a una dimensión menor, a ubicarlo en el pasado, cuando no existía conciencia sobre la trascendencia de esta actividad.

El gran saqueo del estado paraliza muchas de sus actividades productivas que requieren de inmediata inversión, no así el turismo, que se da a flor de piel en Veracruz. Ahí está la historia, las ruinas arqueológicas, las playas, los ríos, la ubicación geográfica, está, por ejemplo, la playa más cercana a la capital del país, a sólo dos horas 45 minutos, en Tuxpan.

Cada peso que se gasta en impulsar el turismo reditúa en varios cientos más cuando se sabe aplicar el conocimiento a la práctica de esta actividad que puede convertirse en la tabla de salvación financiera de Veracruz.

Los diputados locales se entusiasmaron con la idea de regresar al pasado para volver a otorgarle a la Secretaría de Turismo la calidad de Dirección General de Turismo; sin embargo, todo retroceso es malo, más aún en momentos en los que el saqueo de los malos gobernantes obliga a declarar en quiebra las finanzas del gobierno del Estado.

Ante esta emergencia, todas las secretarías de gobierno tendrán que hacer ajustes a sus presupuestos y en el caso de la Secretaría de Turismo, ya hubo una disminución en su presupuesto de 10 por ciento, informó su titular el notario público, Leopoldo Domínguez Armengual, quien comentó que terminaría en aproximadamente 60 millones de pesos al año el presupuesto para la dependencia. Agregó que él financia sus gastos personales.

Esto es parte de la falta de conciencia de la importancia del turismo en este momento y en este gran espacio de atracción de visitantes.

Porque si se conociera a cabalidad el potencial del turismo, quien condujera los destinos de esta actividad en Veracruz debería ser un especialista y no un notario público. Muy probablemente se escogió a Domínguez Armengual por su honestidad, pero esta virtud no es suficiente para desarrollar el potencial turístico del estado como un detonante de su economía.

El lugar que le corresponde al turismo hoy en día en Veracruz, debe ser una prioridad en cada acción de gobierno. Sin embargo, dadas las circunstancias, el gobierno estatal parece centrar su atención en el tema judicial, tratando de cazar al ex gobernador Javier Duarte de Ochoa, quien se ríe de todo intento de hacer justicia, desde algún lugar del mundo.

La urgencia por cumplir una de sus promesas de campaña más reiteradas que era la de detener y encarcelar al ex gobernador, que posiblemente le diera el triunfo electoral, se convirtió en una obsesión para el gobierno panista,
cuando en realidad la obsesión de quienes gobiernan a la entidad debe ser el turismo.

Lejos de ser la prioridad el turismo, se convierte en una especie de estorbo al querer regresar su estatus de Secretaría a Dirección General, mostrando al mundo la pobreza mental y no sólo económica en el gobierno del estado.

La dimensión de Veracruz, sus 12 mil kilómetros de litoral, sus zonas arqueológicas, su gente, su comida, sus costumbres son parte sustancial de la riqueza de México. Pero en estos días la identidad y el orgullo de ser mexicanos pareciera convertirse en un estorbo, donde el único turismo que se promueve es el de las playas, y el único visitante que interesa es el estadounidense, cuando en realidad nada impide que se abran las puertas del estado al mundo entero.

Desde la perspectiva de la Organización de las Naciones Unidas, el turismo sostenible es tan importante que se ha declarado 2017, como el año de este tipo de actividad.

Así, durante todo el año se buscará concientizar al público sobre la contribución del turismo sostenible al desarrollo, con la intención de “hacer del turismo un catalizador de cambio positivo.”

El turismo tiene el potencial de contribuir directa o indirectamente al cumplimiento de todas las metas de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible que fueron redactadas para tomar en cuenta necesidades de la población y el ecosistema en el desarrollo.

De esta manera, se enuncian los beneficios de este tipo de turismo, en el que Veracruz sin lugar a dudas tiene la vanguardia, como es el hecho de fomentar el desarrollo económico, el emprendimiento y el empoderamiento de las poblaciones marginadas, motivar a la población a producir, vender y consumir productos agrícolas locales, promover el ejercicio y la salud, impulsar la mano de obra hábil y bien capacitada, ponderar el trabajo de la mujer con la creación de empleos y oportunidades de desarrollo personal, es el sector con mayor porcentaje de mujeres emprendedoras, entre otras muchas atribuciones que la ONU encuentra en este tipo de actividad, en la que el gobierno de Veracruz debe no sólo poner en práctica sino impulsar, otorgando facilidades y motivando su desarrollo y difusión.

Convertir la secretaría de Turismo en Dirección General de turismo, implica restarle importancia a una actividad con la que han mitigado y superado sus crisis económicas países como España y Francia, también Japón y China.

Para muchos funcionarios públicos, dentro y fuera del estado, Estados Unidos es el resto del mundo. Ellos han estudiado en alguna época de su vida en ese país, y se han cegado con sus altos edificios y alto nivel de consumo, a crédito, por cierto, y han olvidado el resto del planeta, incluso lo consideran una parte de la realidad de la que se puede prescindir en todo momento.

Veracruz tiene atractivos para todos los gustos y para los habitantes de todo el mundo. Limitar su promoción al vecino país del norte, es asesinar a la gallina de los huevos de oro en nombre de la ignorancia y la frivolidad… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

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