Reflexión

CALDERON Y PEÑA NIETO, PRESIDENTES PROTERVOS

José



No es causal la perversidad de Calderón contra el estado de Michoacán...
Podría decirse o pensarse que esto es una ocurrencia o bien un digresión, sin embargo, no lo considero así porque es prudente apuntalar que el peor castigo que puede sufrir y sentir un ser humano considero que no es la pena de muerte, porque ocurre en un instante, pueden ser segundos, y termina todo sufrimiento, sino es más doloroso prolongar la vida y que la muerte, por misma, no se apiada de quien sufre un dolor.

Vivir muchos años sin vida saludable, es el peor sufrimiento o castigo, por ello, es bueno la aplicación de la muerte asistida cuando una persona ya no puede más y el sufrimiento, no es solo para él, si no más para su familia, pues tal parece que la muerte te rechaza y algo ha sucedido, y que tu cuota de maldad en el quehacer diario no ha sido saldada, de ahí que la eutanasia sea la mejor salida.

Quienes quieren esa venganza divina son desnaturalizados o bien aquellos que,
teniendo la oportunidad de servir con humildad se llenan de soberbia y su maldad llega al extremo de lo protervo, una obstinación por la maldad que llega a los extremos, y así podría considerarse la embestida emprendida por Felipe de Jesús Calderón Hinojosa cuando, siendo presidente de la república- para desgracia y deshonra de este país-se viste de militar, sin serlo, para aherrojar a su estado natal en un baño de sangre e injusticias extremas, por aquello de que, al provenir de una religión católica, por su tradición cristera, llena de dolor perenne y ominosa a todas las familias, para sembrar de cadáveres, así como en aquella aciaga fecha del 1929 en que, se afirma , su padre, en la obnubilación más perversa de las creencias, que atrofia la mente y destruye la memoria se llega a lo que se llamó el michoacanazo , actitud criminal que no tiene reposo.

Calderón Hinojosa, a través de su procurador general de la república, Medina Mora,- hoy ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, propuesto por Peña Nieto y aprobado por el senado de la república- violando la constitución que nos rige y la más elemental decencia, encarceló a varios presidentes municipales de esa entidad federativa a quienes nunca se les probó responsabilidad alguna, pero ante la locura de una guerra que no tiene fín y que no la tendrá, en tanto, no se calme el afán infantil de acabar con las drogas y los cadáveres continuarán abonando esa tierra pródiga de la república, mientras el vecino consumidor no sacie
esa necesidad.

No es causal la perversidad de Calderón contra el estado de Michoacán, si se toma en cuenta que de ahí era el general Cárdenas, aquel soñador y transformador de México que expropió las tierras y el petróleo para beneficio del país, y que el partido Acción Nacional nació precisamente en esa época, para obstaculizar o sepultar cualquier vestigio social que tienda a servir a las mayorías, lo que se está logrando de manera eficiente pues con las reformas estructurales de Peña Nieto, el propósito es empobrecer al país y que sean las minorías enriquecidas las que sigan expoliando a la nación, es decir, que la riqueza se concentre en pocas manos- igual que en 1857 – y que las pocas migajas lleguen al pueblo miserable.

No hay duda que si las cosas siguen como van, no se arriendan las ganancias, pues si bien la política agresiva de Trump está poniendo a parir al país, no menos cierto es que obedece a que no se ha procurado que la riqueza se reparta igual que en el país vecino, lo que se pretende con su política es impedir que los cincuenta millones pobres que ahí conviven-nuestro país tiene un promedio de 80 millones- se les entregue un empleo seguro y el pago de salarios justos, esto es, auténticamente reparadores y no acumuladores de miseria como acontece en México, porque los salarios miserables de aquí, jamás nos harán libres, de ahí que Trump no hará que abramos los ojos ,porque si ellos no pueden vivir así, nosotros menos.

Las supuestas reformas estructurales, "mito genial", no independizarán jamás al país, al contrario, los ricos serán más ricos en tanto no exista equidad y que el gobierno exija a quienes vengan supuestamente a invertir no a especular- hay que verlos como sicarios económicos no como almas de la caridad- por lo menos, exigirles que paguen los mismos salarios que pagan las empresas en el país vecino, porque aquí sucede lo contrario, pues en tanto allá los servidores públicos perciben un salario prudente, aquí, solo la alta burocracia está en la opulencia y un ejemplo puede ilustrarnos, mientras el presidente de Estados Unidos tiene menor sueldo que muchos presidentes municipales de México, lo que es ridículo, por no decir, criminal y no digamos con el agandalle de las canonjías que nos avergüenzan. Vamos de mal en peor.

Diplomado en amparo y derechos humanos*

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