Reflexión

Fidel Castro, paradigma; Fox, Calderón y Peña, sumisión

José



Sin duda que hoy se confirma que “ mal paga el diablo a quien bien le sirve”, pues cuando ayer todo era miel sobre hojuelas, hoy, como Magdalena arrepentida invocamos la unidad en torno a México cuando se nos había olvidado que existíamos como nación independiente, y sólo bastó que llegara una energúmeno para abrirnos, en pocos minutos nuestros ojos y actuar como deberíamos haber actuado siempre
Desfachatez, indignidad, mediocridad, sumisión, es lo que ha distinguido a los tres últimos presidentes de nuestro país que en su pecho han cruzado la bandera que es símbolo de patriotismo, gallardía y honor, misma que se ha visto deshonrada de manera descarnada por Vicente Fox, Felipe de Jesús del Sagrado Corazón Calderón- la cristiada se quedó cortas- y Peña Nieto, y constituye , al través de los días, una demostración palmaria de la sumisión y servidumbre al gobierno de los Estados Unidos y ahora, en inaudita desesperación nos desgarramos las vestiduras ,en un afán perverso de acreditar que ahora estaremos al servicio de los mexicanos cuando, sin escándalo , deberíamos utilizar los instrumentos legales y acudir a las instancias internacionales para que los principios que deben prevalecer, en una convivencia armónica no se vean obstaculizados por el imperio.

Sin duda que hoy se confirma que “ mal paga el diablo a quien bien le sirve”, pues cuando ayer todo era miel sobre hojuelas, hoy, como Magdalena arrepentida invocamos la unidad en torno a México cuando se nos había olvidado que existíamos como nación independiente, y sólo bastó que llegara una energúmeno para abrirnos, en pocos minutos nuestros ojos y actuar como deberíamos haber actuado siempre, porque si un pueblo o un hombre no se hacen respetar, solo falta que lo orine un perro, pues nadie de fuera vendrá a resolvernos nuestros problemas y que, del capitalismo salvaje solo nos llegará la miseria.

Ejemplos de sumisión son muchos y claros, y una sola referencia podría ser suficiente, pero es conveniente ahondar para que nuestra adormilada memoria funcione y nunca más volvamos a creer que nuestros vecinos, son buenos vecinos, cuando desde un principio se nos dijo que “no tienen amigos, solo intereses”, lo que está por demás demostrado, pues si ayer nos despojaron de nuestro territorio, y nos han robado nuestra dignidad de hombres libre y responsables de nuestro destino, ahora, en su máxima soberbia, nos estigmatizan y discriminan de la manera más brutal para cargarnos las culpas que es producto del sistema por ellos consolidado.

“El comes y te vas”, es la vergonzosa expresión del gerente de la “coca cola” que ilusionados elegimos presidente, con la única mayoría legitima que registra la victoria , como fue el caso de Vicente Fox Quesada que, sin ser hijo de padres mexicanos por nacimiento -se reformó el artículo 82 constitucional- competió para dirigir los destinos de este país y en la peor de las indignidades que se tenga memoria , ofendió a un hombre preclaro como lo es y seguirá siendo, Fidel Castro Ruiz -representante de la república de Cuba- para que se retirara de una reunión porque llegaba a ella el presidente del imperio del norte, el jefe de las colonias de América.

Pero la ignominia de ese panista nefando, como los que conocemos, no llegó ahí solamente, sino que negó , en principio, que había ofendido al histórico pueblo cubano hasta que un día se conoció la grabación ominosa para que dejara de ser hocicón, y al persistir en su desvergüenza es conveniente recordarle que no tiene autoridad moral de ninguna índole para seguir
predicando ejemplos que jamás puso en práctica cuando tuvo la oportunidad, así que ahora, lo mejor sería el silencio y vivir con la indebida pensión que el expresidente de la Madrid instituyó , en escarnio de los miserables, privilegios que se ninguna manera merecen.

Más aún, el caso de Felipe de Jesús del Sagrado Corazón Calderón, panista , por añadidura, que ahora pretende que su esposa Margarita, sea la que compita por la presidencia, de manera que contribuya como él a hundir más este país en la miasma de su perversidad y seguir sirviendo de cómplices y protectores del trabajo sucio de los norteamericanos con una guerra que tiene al país en seria crisis política, económica y social y que se ofende cuando se le impide , por indeseable, que ingrese a un país, como Cuba , que tiene historia de orgullo, por haber resistido más de cincuenta años la agresión a su país, a quien no lograron sumirlo en la miseria y al final salió airoso, pero como el éxito de los países débiles no se reconoce, ahora se presta a una maniobra para pretender desestabilizarlo, mayúscula perversidad, que es consustancial a la ideología de los mediocres y pelafustanes serviles.

Pero, como ya se dijo antes, solos unos días bastaron para que los mexicanos abriéramos los ojos y estemos conscientes que la actitud de un energúmeno como Trump nos hará libres porque nos hace entender que, como dijo Vicente Guerrero “la patria es primero”, algo que se había ignorado y si bien, en el Senado de la República está inscrita esa expresión, de nada ha servido a quienes a ese espacio han llegado, porque jamás se han probado actos de dignidad, al contrario, cuando el ministro de la Corte Vázquez del Mercado manifestó que por dignidad renunciaba a su cargo por violación a los derechos humanos de los mexicanos, le contestaron “aceptársele la renuncia pero no en sus términos, sino por “indigno”, es decir, Trump abiertamente dijo y dice que primero los norteamericanos, México, en consecuencia con dignidad que diga lo que espetó Guerrero, nada más pero nada menos.

Si Peña Nieto pide unidad nacional, no en torno a su gobierno sino del país, que decrete-que dicte una orden ejecutiva, similar a las dictadas por Trump - para que, los mexicanos que han saqueado a este país, sobre todo políticos y empresarios de cuello blanco, regresen los capitales que existen en Estados Unidos u otros países y que sirvan a los mexicanos para crear empleos remunerativos y paliar, en serio la miseria con salarios justos y reivindicatorios, nada más, pero nada menos.

En su discurso de despedida de México hacia el exilio , por su soberbia a eternizarse en el poder, Porfirio Díaz dijo “no me duelen tanto los inocentes mexicanos, ni los políticos corruptos, me duele el saber que nadie podrá defender nuestro suelo patrio de los avariciosos y egoístas gringos que siempre se han querido adueñar de México”, ahora corresponde formar un frente que salve al país, en primer término de la corrupción y la impunidad, y proceder en congruencia pero con urgencia.

*Diplomado en Amparo y Derechos Humanos
limacobos@hotmail.com