Plaza Caracol

La misma escuela, los mismos resultados

Helí Herrera



¿En dónde está la diferencia entre el gobierno de Fidel Herrera, de Javier Duarte y éste? Me agradaría saberlo para poder escribir una esperanza para todos los veracruzanos...
¿Realmente ha visto usted en estos mas de 85 días del nuevo gobierno del estado de Veracruz algún cambio, de los muchos que ofreció como candidato Miguel Ángel Yunes Linares? ¿Se le pagó ya a la Universidad Veracruzana la deuda que dejo el priista Javier Duarte de más de 2 mil millones de pesos, como ofreció hacerlo de ganar la gubernatura en los primeros días de su mandato? ¿Cuentan ya los hospitales con los medicamentos que prometió surtir para saldar el déficit que dejaba el corrupto exgobernador Duarte, que en alianza con los dirigentes sindicales de la Secretaría de Salud desviaban esos recursos económicos para fines personales, en perjuicio de decenas de miles de veracruzanos que no eran atendidos en los nosocomios y centros de salud? ¿Han bajado los índices de secuestros en Veracruz porque vemos drones por todas partes en esa vigilancia robótica que ofreció como solución para combatir la delincuencia muy bien organizada? ¿Han huido los sicarios de nuestro territorio y se han ido acribillar personas de otras entidades, respirando nosotros un clima de paz social?

De manera franca se lo pregunto porque yo no solo veo las cosas iguales, sino que considero que han empeorado. Baste escuchar los noticiarios de radio y televisión, leer los periódicos, platicar con veracruzanos de distintos municipios para enterarnos que las ejecuciones siguen, los secuestros se multiplican, las extorsiones aumentan, y el desempleo ha despuntado con la problemática que ahora, el primer generador de la misma lo es el gobierno estatal mismo que ya despidió a varios miles de burócratas bajo cualquier pretexto.

¿Qué paso entonces entre el candidato que prometió solucionar la problemática asfixiante en que nos dejaron los exgobernadores Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte y el gobernador en funciones que, sinceramente ha convertido a la institución que representa en juzgado de barandilla, donde la principal actividad es el chismorreo y en eso se han pedido 85 días con dimes y diretes, en venganzas personales? Ahora, como gobernador, Yunes Linares no honra la palabra empeñada como candidato, de convertir a Veracruz en la locomotora que arrastraría al país a la senda del crecimiento económico y generador de bienestar social.

¿Se extravió o nos engañó; o las dos cosas le han ocurrido? Pero desencantó a cientos de dirigentes panistas que a lo largo de todo Veracruz están abandonando las filas de Acción Nacional, su partido, porque en campaña ellos lucharon para llevarlo al poder, debatiendo en sus pueblos y comunidades con los simpatizantes de otros candidatos quienes lo acusaban de ser igual que los priistas.

Lo hicieron ganar allí, pero hoy lo abandonan porque como lo he dicho y escrito muchísimas veces, el PRI y el PAN son lo mismo: abrazan el mismo régimen económico y lo han defendido e instituido constitucionalmente desde el seno del Congreso de la Unión, donde han votado igualitos todas las reformas estructurales sus diputados y senadores como si fueran uno mismo.

En las campañas electorales se pelean, se acusan, se culpan del desastre económico que vive México y la pobreza de los mexicanos, pero en la noche duermen juntitos, apasionadamente y allí se ponen de acuerdo para fregar a las grandes masas y beneficiar a un minúsculo
grupo de hombres y mujeres que se han enriquecido con el neoliberalismo.

En la pasada campaña electoral un conductor de noticias me cuestionaba si creía que Miguel Ángel iba a meter a la cárcel a Duarte y yo le conteste con otra pregunta: ¿Y qué ganamos los veracruzanos, suponiendo que lo haría, con que lo meta? ¿Regresarían los miles de millones de pesos que se robo él y Fidel Herrera Beltrán para beneficio de los veracruzanos? Le conteste que no, que nada serviría porque eso solo es forma, pero no fondo.

A 85 días de su gobierno sigo preguntándome qué ganamos con el descubrimiento de la bodega en Córdoba de Duarte y su contenido los veracruzanos, si los secuestros siguen, las ejecuciones allí están, la parálisis económica maniata el desarrollo social, en un gatopardismo que acusábamos algunos desde que supimos de nueva cuenta de su candidatura, que se proclamaba el cambio para que todo siguiera igual, como sucede.

¿En dónde está la diferencia entre el gobierno de Fidel Herrera, de Javier Duarte y éste? Me agradaría saberlo para poder escribir una esperanza para todos los veracruzanos; haría una retractación con enorme satisfacción pero, al final del túnel la paz social no se ve, el empleo no se genera, el crecimiento económico se desvanece con los anuncios de parálisis financiera, dicha por el mismo gobernador.

Ahora ya no pelea con Duarte o Fidel sino con Andrés Manuel López Obrador desviando la atención de esa manera de todo lo que pasa en Veracruz; ahora ya no acusa al Partido Revolucionario Institucional de antidemocrático sino a varios militantes del PAN inconformes con el reparto vergonzante que hizo con el PRD para elegir candidatos y candidatas a presidentes municipales, no respetando la fuerza azul en varios municipios. Ahora ya no azuza al gobierno federal porque le reintegre los dineros robados por Duarte sino a los diputados locales, sus diputados, por no aprobar la reestructuración de la deuda multimillonaria producto de los robos de Fidel y su hijo putativo, haciendo con ello que seamos nosotros los que paguemos esos latrocinios, es decir, lograr con ello que los robos privados se conviertan en deuda pública ya, ya, ya.!!

Ahora, el "Yunes echado para adelante" es el "Yunes echado para atrás", cuando la misma iglesia lo acusa que “no solo no cumple, sino que es perverso con la familia” al través del movimiento Sí vida-Sí familia. Ahora ya no alienta a los presidentes municipales a que se vayan a dormir al palacio de gobierno, a la secretaría de finanzas o a la casa de la colonia 2 de abril, sino los acusa de ignorantes por exigir el pago de sus participaciones federales, bandera que sus hijos enarbolaron para justificar esas acciones como arranque de la campaña de Mike junior a la gubernatura y la de Fernando a la del puerto de Veracruz, demostrándonos de esa forma “su democracia hereditaria”.

¿Dónde está el cambio pues? ¿La transición que tanto pregonaba el y sus dos partidos que los postularon (de los cuales ya se adueño, por cierto)? ¿Y dónde los que tanto se molestaban cuando les afirmaba que el PRI y el PAN son lo mismo, que se pelean en el día, pero que duermen empiernados por la noche?

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