Reflexión

La corrupcion del Gobierno, peor que el establo de Augias

José



Flaco favor hace a la impartición de la justicia la presencia -en eventos de investigación, donde existe obligación de guardar secrecía-, del gobernador del Estado, Miguel Angel Yunes Linares, pues la ley no le concede ninguna facultad ni tiene autoridad para nada, de ahí que se cuestione su presencia en una bodega de Córdoba, pues se raya en lo ridículo
Sin transparencia no se puede presumir de honestidad, pues la mujer del César tiene que ser y parecer honesta, por eso el presidente Peña está viviendo y vivirá por siempre y para siempre con el peor de los desprestigios, sí es que existencategorías, pues aunque seafirmaque “entre ladrones no hay jerarquías”, aquí el nivel mayor la tiene el que está arriba, pues le tiemblan las piernas para desnudarse, pues cuando no se tiene el valor de que se conozca la verdad, es fácil postular “al ladrón, al ladrón”.

Cuando Miguel Alemán Valdés -uno de los presidentes más corruptos de la historia de México- recomendó a sus amigos, sobre todo gobernadores, que les rogaba que no quería que se abriera la página negra de su historia, lo hizo consciente del daño moral que hizo por siempre y para siempre a México al constituir la cauda de bandidos más grande de la vida del país y que si no se hubiera dado el hecho de que Ruiz Cortínes llegara a la presidencia -el más preclaro y honrado civil, sin mácula- con quien se inicia la limpieza corrupta del régimen anterior, quién sabe cúal sería nuestro destino.

Si da una singular similitud con lo que se está viviendo Veracruz, a raíz de la trágica historia de corrupción que aflorado por todas partes, sobre todo en el “ reinado” de Duarte y su familia, sólo que ahora con mucho escándalo, y considero que con pocos resultados si se observa que el nuevo sistema penal acusatorio-adversarial es eminentemente garantista del ser humano y se han descuidado, precisamente, lo que debe ser un celo exigente, como es la presunción de inocencia, en principio, y de ahí un debido proceso, pues ningún sentido tendría su existencia, si esto no se respeta, y más, se llegará a lo mediático que a lograr que quienes atracaron al Estado vayan a la cárcel, restituyan el daño y paguen en la cárcel.

Flaco favor hace a la impartición de la justicia la presencia -en eventos de
investigación, donde existe obligación de guardar secrecía-, del gobernador del Estado, Miguel Angel Yunes Linares, pues la ley no le concede ninguna facultad ni tiene autoridad para nada -no tiene ni fé pública, porque ésta está delegada en la propia ley-, de ahí que se cuestione su presencia en una bodega de Córdoba, pues se raya en lo ridículo, ya que, siendo el gobernador, la máxima prudencia es lo más ponderable y sensato para no contaminar la escena del crimen.

Es cierto que las atrocidades cometidas en el estado de Veracruz, a ciencia y paciencia de mil cómplices, llevan a la desesperación, al enojo y a querer que las cosas se hagan pero ya, sólo que a ”raja tabla”; en lugar de apoyar contribuye a viciar todo procedimiento judicial que no lleve a los culpables a la cárcel, así que lo mejor es la prudencia y serenar el ánimo, ya que nada bueno se logra con la cabeza caliente, a no ser el ridículo como precio.

El gobierno –en todos los niveles: federal, estatal y municipal- están peor que el establo de Augías, pues aquí el rey solo tuvo que desviar un río para limpiarlo; sin embargo, la corrupción que es lo que zahiere y atosiga a la sociedad mexicana -el presidente Peña dice que es cultural- corroe el alma y su arraigo es de tal nivel que ni mil Hércules podrá triunfar y quien llegue al gobierno de la República deberá tener un nivel franciscano.

En ese orden de ideas, que sea la Fiscalía y los jueces autónomos e independientes -algo que hay que agradecer al fugitivo- los que hagan su tarea, aunque no se vislumbra que quienes ocupan esa responsabilidad tengan la dignidad que les da la magistratura de la ley, pues la mediocridad es lo que permea, pues son producto de la componenda y los trastupijes que da la opacidad, es decir, hay carencia de dignidad y vergüenza, algo no fácil de encontrar.

*Diplomado en amparo y derechos humanos
limacobos@hotmail.com.