@suntos del Poder

Estamos en plena temporada de gobernadores

Manuel Carvallo



De una u otra manera, ahora resulta que los gobernadores y exgobernadores, escondidos, amparados o en fuga, son los únicos responsables de la corrupción que ahoga al país, así que ¡duro con ellos! principalmente si son de casa
Y llegó la temporada del pato, mejor dicho la temporada del gobernadores, a tal grado que pareciera que el Gobierno federal de veras está empeñado en combatir la corrupción no sólo de sus adversarios, sino hasta de las mismas huestes priístas.

¿O será que ya no le queda otra?

De una u otra manera, ahora resulta que los gobernadores y exgobernadores, escondidos, amparados o en fuga, son los únicos responsables de la corrupción que ahoga al país, así que ¡duro con ellos! principalmente si son de casa.

Como está eso de que el expanista, Guillermo Padrés Elías se haya entregado, aunque todos sabemos que fue engatuzado por el ex procurador esotérico, Antonio Lozano Gracia, quien lo llevó como “indito a declarar” y terminó en chirona, y el PRI no de color?

Bien, bien por el implacable poder en turno que al menos presume, falta que lo cumpla, que no dejará títere con cabeza.

Así que los Duarte, Yarrington, Medina, Moreira, Borge, Cué, Aguirre, Flores y hasta los Herrera y muchos otros más (se dice que 25 de los 32 salieron muy competentes para la marrulla y el topillo), tendrán que andar con pies de plomo o de plano “ponerse los tenis” y emprender la graciosa huida.

¿Pero hasta ahí van a llegar las cosas?

¿Los únicos culpables son los gobernadores?

¿Y aquellos que los dejaron hacer?

¿Esos que, supuestamente no se dieron cuenta de las raterías de sus contlapaches?

No es que entremos en defensa de los mandatarios, porque es evidente que nacieron para el trastupije y sólo se limitaron a hacer lo que los dejaron hacer: robar a manos llenas, pero entonces ¿no queda claro que los verdaderos responsables son los funcionarios y exfuncionarios que desde la cúpula del Gobierno federal consintieron sus trapacerías?

Se trata de personajes, algunos retirados pero los más, parapetados aún en los más altos niveles gubernamentales que por abulia o complicidad, por omisión o acción, encubrieron las fechorías y dieronvimpunidad a los ladrones.

Hoy Veracruz, a causa de uno de estos facinerosos de cuello blanco
y su runfla de pillos se encuentra en la peor situación de su historia, con los más altos índices de pobreza, inseguridad e impunidad de todo el país, debido a la corrupción emanada de las cúpulas del poder.

Paradójicamente, esos que se llenaron la boca con aquello de que: “…y si no, que la patria me lo demande”, están a salvo, muy lejos del brazo de la ley y algunos hasta se les considera respetables ciudadanos.

Y en el colmo del cinismo, con desparpajo, gritan y claman que se castigue a los gobernadores ladrones.

Pero esos señores no robaron en un día. Su labor depredadora comenzó desde el primer minuto de su gestión y así lo siguieron haciendo durante todo su mandato.

Entonces…¿dónde estaban la exprocuradora Maricela Morales Ibáñez, ahora cónsul; los exprocuradores Arturo Chávez Chávez, ahora abogado de uno de los exgobernadores pillos: Cesar Duarte Jáquez; Eduardo Tomas Medina Mora, incipiente ministro de la SCJN ¡hágame favor! Jesús Murillo Karam-bolas, hoy fuera de la jugada, afortunadamente e incluso, donde está la exprocuradora Arely Gómez González, pertrechada ahora en la Secretaría de la Función Pública? 

E incluso también podemos preguntarnos ¿dónde está Raúl Cervantes Andrade, expresidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado y ahora procurador con miras a la aún inexistente Fiscalía General de la Nación?

Los líderes Enrique Rocha , Ricardo Anaya y Alejandra Barrales y sus antecesores, así como los titulares de las bancadas partidistas, tampoco se salvan de señalamientos, pues no es posible que no se hayan dado cuenta y ni siquiera levantaran la voz cuando por años y años sus mismos correligionarios robaron a placer.

Todo ello sin olvidar a los titulares de la Secretaría de la Función Pública, Germán Martínez, Salvador Vega Rafael Morgan Julián Olivas, Virgilio Rivas y ahora Arely Gómez González (a ver qué papel hace), porque en el desempeño de sus anteriores cargos se enfangaron entre la ineptitud, la complicidad y el influyentismo... PERO ME QUEDA LA ESPERANZA DE QUE LOS CARNICEROS DE HOY SERÀN LAS RESES DEL MAÑANA.